Miami anda revuelta, como siempre, me dice un amigo.
¿Y la Habana? También. Constantemente. No sólo va revuelta sino que llega a ser a veces una verdadera revoltura.
No, no como huevos revueltos; con tanto cojón suelto las claras y las yemas no se revuelven -revuelcan- sino que se unen en una salsa pastosa, inocua. Da ganas de devolver, no de revolver, y nunca de volver.
Para quienes nos visitan por vez primera, con un poco de paja y propaganda de paja en la cabeza pajuza, la ah vana, es un castigo divino, casi, en primeras impresiones -y en impresiones nacionales, no cabe duda, téngase al periódico Granma como referencia-, una tortura medieval cuando se cobra cabal conciencia de dónde se han puesto los pies.
Somos de primera. Y si me dejas el revólver te vuelo la cabeza. O te paso la mano. Te pongo la mano ahí, Macorina, donde te gusta, donde te duele. Goza pelota.



3 Comments to “La Habana revuelta”

  1. Yvette says:

    jajaja Liz, me has hecho reir.
    El cubano nace revuelto, asi que lleva la revoltura pa donde quiera que vaya...

  2. Liz says:

    Es cierto, Yvette. Revueltos vamos.
    Vi por cierto tu blog, me pareció muy bueno. Me gustaron tus fotos y la dinámica personal con que lo llevas.

  3. te pongo en habanemia
    beso

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